Que San Google nos pille confesados y sus algoritmos nos lleven por caminos inescrutables. Más o menos así comienza nuestra romería cuando arrancamos el coche hacia una dirección desconocida. O cuando nos adentramos por los buscadores al encuentro de algún enlace que nos distraiga mientras esperamos nuestro turno en la consulta del médico.

Aleksandar Todorovic, pintor serbio e influenciado por el Arte Bizantino, nos traslada a un arte religioso con reminiscencias a una adoración infantilizada del actual catecismo capital y sus dioses. Con una narrativa sarcástica, presenta las figuras tecnológicas contemporáneas como iconos ortodoxos bajo símbolos de las redes sociales como sagrados estándares. El artista trabaja sus obras con la misma técnica que pudieran utilizar los antiguos monjes de la iglesia ortodoxa; temple al huevo, pigmentos y pan de oro sobre madera. Sin embargo, sus obras no procuran dogmatizar al espectador sino despertarle de su letargo tecnológico. Con un lenguaje cínico, recrea nuestra absurda fe en el consumismo y la política global como únicos salvadores para la vida eterna. A través de la ironía visual nos manda un mensaje directo a nuestra apoltronada cotidianidad: “Bienaventurados sean los twitteros porque ellos nos traerán la palabra de dios en 140 caracteres”

Recientemente mostró su último trabajo en una exposición bajo el título “Religión Remasterizada” y comienza a tener cierta relevancia en medios online independientes y artísticos. Quizá la obra que más me llamó la atención fue “San Zuck” y por contradictorio que parezca, fue mediante facebook como llegué a su hallazgo. La afinidad en la idea que sugiere Aleksandar con respecto a la mitificación de las redes sociales me provocó seguir indagando sobre el autor, conocer cuales fueron sus motivaciones para crear una obra de denuncia a las sociedades digitalizadas de la posverdad. Llegando a la conclusión de que comparto su opinión tras leer una entrevista que le realizaron en Juxtapoz Magazine.

Obra de Aleksandar Todorovic

Es cierto que las nuevas tecnologías son un avance a la hora de compartir conocimientos y transmitir con inmediatez una idea al resto del mundo, pero también es cierto de los peligros que encierran las sociedades abiertas como nos advierte Karl R. Popper. De tal forma, el artista Aleksandar ha sabido quitar ese velo con cada velada de pintura que ha dado a su icono de San Zuck. Los detalles simbólicos como representar a un Zuck reptiliano en posesión de una tablet con mensajes simples pero hipnóticos, refleja el comportamiento de nuestra actual sociedad y lo poco que hemos avanzado con respecto a las sociedades medievales. Unas tecnologías que tienen grandes paralelismos con aquella época de control mental a través de hacer sentir culpable a la sociedad por sus pecados. Facebook se convierte por un momento en ese confesionario donde se puede descargar todos los demonios que se llevan dentro. Su obra desvela que la conducta humana sigue necesitando un apoyo apostólico donde volcar sus frustraciones, porque en el fondo, querido o querida lectora, nuestras sociedades siguen sujetas a los miedos que hemos heredado de religiones fundamentalistas.

 

“Este remaster, al cambiar su contenido, ha eliminado el núcleo sacro presente en cualquier religión”, dice el artista. “Sin embargo, lo que se ofrece es una mirada más clara a la esencia – y complejidad – de los problemas que enfrentamos hoy. También es una especie de advertencia, que nuestro impulso de creer puede ser desviado hacia ideas y cosas que no solo son innecesarias, sino que son francamente perjudiciales para nosotros”

Puedes conocer el resto de sus obras entrando en su blog Aleksandar Todorovic