La imagen que encabeza este artículo podría parecer que, en pleno verano, estemos celebrando Halloween. Lejos de esa realidad, el propósito es vender un producto bajo una identidad oculta y para ello, desarrollamos una facultad sorprendente para cumplir con el objetivo. La creatividad aflora de una manera disparatada cuando intentamos vender un espejo en diversas plataformas online. Es curioso como el ingenio que posee el ser humano puede jugarle malas pasadas en situaciones complejas. A pesar de todo, lo que nos encanta, es observar todo ese derroche de ideas para lograr no ser el protagonista en la venta de un espejo. Como es obvio, sin alcanzar dicho objetivo. Lo que nos conduce a hacer una reflexión sobre nuestra mentalidad emprendedora ¿por qué tenemos esa fobia para mostrar nuestra identidad cuando nos decidimos a vender online?

 

Podemos estar recorriendo las redes sociales y subir los selfies en las posiciones más inimaginables, que no sentimos ningún pudor al exponernos a los demás. Ahora bien, llega la hora de vender algún producto o servicio y preferimos guardar nuestro anonimato como oro en paño ¿qué sentido tiene esa conducta?. Lo que nos lleva a pensar que los humanos, en algunos aspectos, rozamos el ridículo con nuestras contradicciones.

Quizás fuese más productivo utilizar todo ese despliegue creativo en encontrar la manera de llegar a nuestro cliente potencial sin miedo a ofrecer nuestra mejor sonrisa. Pero para lograrlo, todavía nos hace falta aprender a relacionarnos online como lo haríamos en persona; con amabilidad, cercanía y sentido de servicio. Además de poseer una mentalidad emprendedora. Cualidades que pocas veces nos han enseñado a desarrollar desde la escuela porque creían que no se ajustaba al programa curricular y sin embargo, son necesarias para desenvolvernos profesionalmente en la era de la comunicación.

Saber canalizar nuestro talento también requiere de un entrenamiento, aprender a aceptar la realidad ayuda a no consumir nuestras energías en hacer malabares para evitar ciertas tareas que estamos obligados a afrontar cuando hemos decidido emprender. Si te has propuesto vender online, créeme, no agotes tus recursos en ocultar tu identidad. Busca una buena pose, muestra tu rostro y sonríe al público